jueves, 27 de septiembre de 2007

Termas (Roma)


Las termas romanas eran baños públicos aunque también eran considerados lugares de reunión y a ellos acudía la gente que no podía permitirse tener su propio baño en casa, como los plebeyos o los esclavos.

A veces los emperadores o los patricios concedían baños gratis para el resto de la población.

Las termas públicas romanas tenían una función social y política. Fueron lugares ideales para la conversación relajada, el recreo y la relación social. Se cuidaba el ambiente con una delicada decoración en donde no se escatimaban medios, llenando las estancias de maravillosos fresco, mosaicos y estatuas.

Los baños romanos abrían al mediodía y cerraban al ponerse el Sol. En los lugares destinados al baño había departamentos separados para hombres y mujeres; si no había espacios separados, el establecimiento abría unas horas al día para mujeres y otras para hombres. En algunas ocasiones, durante el Imperio, se permitió el baño conjunto a hombres y mujeres.

El agua era traída mediante la red de acueductos que toda ciudad romana tenía, aún cuando el punto de captación del agua estuviera lejos del núcleo urbano, como en el caso de Segovia que dista más de 14Km.

El interior de las estancias y las piscinas de agua caliente se realizaba mediante un sistema basado en la distribución mediante túneles y tubos de agua caliente y vapor que se extendía por debajo de los suelos de las estancias y piscinas y era alimentado por una serie de hornos que se hallaban en los sótanos. A este método se le llamaba hypocaustum.